Entrevista a Daniel Osuna (por Danny Osuna)

Danny.— Genial, Daniel. Estoy muy contento de que hayas aceptado la invitación a esta entrevista. ¿Te sientes un poco nervioso?

DO.— En realidad, no. Me siento bastante entusiasmado y creo que algo bueno puede salir de esto. Jamás me habría imaginado que algún día estaría entrevistándome con mi otro yo, aunque el escritor siempre vive en constante trato consigo mismo.

Danny.— Así es. «Tu otro yo» es el hombre detrás de quien escribe y firma los libros.

DO.— Tal parece que estás en lo cierto.

Danny.— Excelente. Sabe que esto no es algo demasiado descabellado, ¿eh? Otros han hecho lo mismo. Todavía hay quien se acuerda de la entrevista que Alberto Aguilera Valadez le hizo a Juan Gabriel, y hay indagadores que han leído la entrevista que Steve le hizo a Stephen King. Así que no es nada del otro mundo ni es lo que se diría algo original.

DO.— Ja, ja. Bien. Esos datos no los conocía. La verdad es que siempre estoy escribiendo y leyendo, así que me queda poco tiempo para pensar en Juan Gabriel y Stephen King.

Danny.— Bueno, para eso tienes a tu otro yo, que es el que se encarga de investigar eso y es el que hará las preguntas de esta noche.

DO.— Gracias. Me siento muy complacido, la verdad.

Danny.— Excelente. Bueno, Daniel, hace ya más de un año que comenzaste con tu proyecto de reescritura de todos tus libros, ¿no es así?

DO.— Sí. Comencé más o menos en agosto del año pasado.

Danny.— Y hace apenas unos meses culminaste. Salieron a la venta tres libros tuyos de manera simultánea, completamente reescritos. Todo un logro. ¿Qué representó para ti este proyecto editorial?

DO.— Lo primero, esfuerzo; sobre todo porque hubo días en que no quise ni siquiera encontrarme frente al monitor de la laptop reescribiendo material viejo. Me encontraba cansado, lo digo con sinceridad. Cuando empecé la revisión de Nuestro amor bajo la lluvia tenía en mente trabajar unos veinte o veintitrés libros, incluyendo algunos manuscritos inéditos que apenas estuvieron en la red algunas semanas como ediciones de prueba. Más tarde me di cuenta de que si me metía en ese paquete no iba a terminar nunca. Así que decidí olvidarme de algunos libros que no valían la pena y solo quedarme con aquellos que ya tenían presencia en Amazon: Mi manera de querer, Mi manera de vivir

Danny.— … Historias de amores abandonados

DO.— Exacto. Y otra cantidad que ya está disponible en mi sitio web. Fue muy complicado decidirme por qué libro trabajar a continuación. Fueron meses de escritura muy intensos, porque no quería presentar el mismo material de aficionado que esos libros viejos contenían. No quería ni siquiera intentar realzar un poco el valor literario de ese material —si es que acaso tenía alguno—. Lo que deseaba era mostrar a un Daniel Osuna maduro, audaz, capaz de escribir cosas que la gente sintiera cercanas, humanas, sensibles, creíbles…, sobre todo creíbles. No quería hacer más de lo mismo.

Danny.— ¿O sea, que se puede decir que cada uno de estos libros reeditados y reescritos contiene material que nunca antes había estado disponible al público y que todos tienen algo que los hace únicos?

DO.— No sé si sería presuntuoso decir que sí a ambas cosas, pero supongo que me he afanado porque así sea. De todos modos, mi anhelo siempre ha sido que sean los lectores quienes juzguen el producto, sin necesidad de que ninguno de ellos se deje arrastrar por lo que yo mismo pienso de mi propia obra. Mis opiniones a veces pueden estar afectadas por la costumbre de leer siempre esas mismas palabras que escribía hace chorrocientos años o por el deslumbramiento que me puede hacer creer que lo que he escrito esta semana es lo mejor que he escrito en mi vida. Trato de que mis opiniones no influyan en mis lectores; al contrario, que sean las opiniones de mis lectores las que me ayuden a seguir mejorando en lo que hago.

Danny.— ¿Pero tienen estos libros material inédito?

DO.— Eso sí. Hay mucho material inédito y muy reciente. A través de estos meses he escrito infinidad de poemas nuevos en los que he incorporado mi aprendizaje sobre la poesía moderna y la clásica.

Danny.— Explícanos un poco más eso último.

DO.— Ha sido como tener en una mano el lápiz con el que voy escribiendo mis versos y en la otra, un libro de poesía romántica que me enseña muchísimo sobre el estilo, el ritmo, la rima…, la forma en que se puede decir una infinidad de cosas.

Si algo me dejó todo este proceso fue un profundo sentido del aprendizaje y la ejecución de conocimientos a partir del conocimiento que he podido extraer de mis libros.

Danny.— Eso suena muy bien, Daniel. Muy muy bien. Y con respecto a la forma en que has diseñado estos poemarios —porque supongo que todos tus libros llevan un diseño interno, digamos, la forma en que está organizado el contenido—, ¿qué podrías mencionar? He leído todos tus libros reeditados y me he dado cuenta de que están estructurados de formas muy inteligentes.

DO.— Sí, supongo. Pues, Danny, leyendo a grandes como Federico García Lorca y Pablo Neruda uno aprende muchísimo no solo sobre el arte de escribir, sino sobre el arte de organizar aquello que escribes. Te das cuenta de que un poemario no es solo una colección de poemas, un álbum como yo decía antes, sino que es como un mapa que debe conducir al lector a un destino particular. En ese otro mundo presente en el libro, el potencial lector debe entrar por una puerta fácilmente reconocible. Pero lo que le espera allí dentro debe ser un total misterio. El lector debe quedar extasiado y satisfecho con la forma en que se suceden las ideas. Cero monotonías, cero desórdenes. Hasta en la aleatoriedad debe haber un diseño inteligente que conduzca a eso que amamos y llamamos literatura. No sé hasta qué punto lo he logrado en estos nuevos libros, pero de que lo he intentado, lo he intentado y me siento satisfecho con el resultado.

Danny.— Y lo has terminado.

DO.— Así es.

Danny.— Nosotros también nos sentimos complacidos con el resultado. Pero ¿ahora qué viene, Daniel? ¿Cuáles son tus próximos planes?

DO.— Ufff. ¿Qué puedo decir?… La verdad es que tengo mucho en la cabeza en este momento.

Danny.— ¿Algo que no hayas intentado antes?

DO.— Eh, no sé si decirlo, pero…

Danny.— No te retengas. Cuéntanos qué viene ahora.

DO.— Estoy en la fase de escritura y revisión de algunos cuentos para una pequeña antología. Creo que también estoy escribiendo una novela, pero no estoy seguro de que quiera yo hablar de eso en este momento. No quiero arruinarlo, así que solo diré que estoy contento con lo que voy logrando y anhelo que mis lectores me apoyen y me echen porras para seguir alcanzando mis objetivos.

Danny.— Comprendo que no quieras hablar del asunto, pero déjame preguntar: ¿piensas que tendrás esas obras listas para este mismo año?

DO.— Es una pregunta comprometedora, creo. Ja, ja. La verdad es que no lo sé, no lo tengo claro. Todo depende de la respuesta que mis lectores den hacia mis relatos que tengo acabados y que pienso publicar más pronto que tarde. No quisiera malgastar mi tiempo escribiendo basura, así que estoy demorándome porque mi objetivo es mostrar un mayor grado de madurez en el oficio. Por eso leo todos los días y he adquirido novelas que sé que me ayudarán a perseguir mis objetivos.

Danny.— ¡Guao! Eso es bastante información. Pero déjame insistir, hombre: ¿publicarás algo nuevo este año?

DO.— Por supuesto. Lo que no sé es qué.

Danny.— Okey. Eso está fenomenal. Esperamos tener novedades literarias de Daniel Osuna para este año. Un libro totalmente nuevo.

DO.— Eso espero. Y, además, mi amigo Jhon está preparando un par de ediciones de bolsillo de mis libros. Ya salió la noticia en si sitio web.

Danny.— La leímos, y nos parece alucinante. ¿Serán nuevos libros, es decir, con contenido nuevo, o solo cambiará el tamaño?

DO.— Jhon es el que se encarga de determinar si es posible añadir a esos libros algún material inédito adicional. Yo no tendría ningún problema porque de la fabricación de todos estos libros quedó mucho material que no pudo entrar en ninguno de ellos, así que supongo que sería fantástico si pudiésemos, no sé, añadirlo a los libros en edición de bolsillo. Es algo muy emocionante. Solo falta tener el visto bueno de Jhon.

Danny.— Esperemos entonces. Ahora, no quiero parecer demasiado insistente con las novedades que nos traerás, pero antes de cerrar con ese punto quisiera plantear otra pregunta: ¿vas a participar en el concurso de Amazon para este año 2021?

DO.— Realmente no lo sé. No quisiera apresurarme a escribir una plasta de libro solo por el afán de publicarlo para participar en el concurso que organizó Amazon para este año. Lo que creo es que la prioridad ahora mismo es seguir promoviendo mi obra —que para eso la reescribí e invertí tanto tiempo en ella— y seguir nutriendo mis redes sociales y mi sitio web.

Por cierto, me has dicho que esta entrevista saldrá publicada en mi sitio web.

Danny.— Y así será, Daniel. Se publicará el jueves 24 de junio del presente para que todos tus lectores puedan disfrutar de ella.

DO.— Me parece perfecto.

Danny.— Solo nos queda una pregunta más antes de finalizar esta primera entrevista a Daniel Osuna. La pregunta que he apuntado acá es: ¿cómo te has sentido este año debido al montón de cosas nuevas que, suponemos, has tenido que afrontar, como tu enfermedad o la muerte de seres queridos?

DO.— Humm. Buena pregunta. Ha sido difícil. Ha sido una época convulsa, amenazadora, implacable… Nada es como ayer, diría Juan Gabriel, ¿no? Ayer es solo un sueño, escribió alguien también, me parece. Desde la mudanza en marzo de 2020, creo, todo se me ha ido en un ir y venir. Después, a finales de noviembre de 2020 llegaron las enfermedades y todo se jodió bastante. Luché con problemas estomacales durante casi tres meses y gasté mucho dinero en médico, medicinas y diligencias. Mi familia también se vio en aprietos en varias oportunidades a lo largo de estos meses. Pero, ¿sabes, Danny? Jamás me he dado por vencido. He estado frente al teclado casi a diario, poniendo letra tras letra para construir esa realidad que siempre he querido. Y nunca me han faltado momentos buenos y bendiciones al tiempo debido. A veces uno se da cuenta de que esas personas que dicen amarte, en realidad, no están cuando más las necesitas. Pero nunca te falta alguien que viene y te dice lo mucho que vales como individuo y como escritor. Eso me ha dado fuerzas para seguir adelante. Ha sido una lucha constante contra el reloj, contra las circunstancias, pero nada que no se pueda sobrellevar, gracias a Jehová.

Danny.— Es una alegría poder oírte decir eso… Me siento muy complacido de haberte tenido aquí. ¿Volveremos a platicar, amigo?

DO.— Seguro. Espero que sí.

Danny.— Excelente. Espero que tengas una excelente semana.

DO.— Lo mismo deseo para ti.

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