¡NOTICIA DE ÚLTIMA HORA! Vuelve Daniel Osuna con tres historias para leer de noche

Nos complace comunicarles a todos los lectores de Daniel Osuna que mañana 24 de enero de 2022 estará disponible en todas las tiendas Amazon un nuevo libro corto de Daniel Osuna: Tres historias nocturnas, antesala de una colección de cuentos, novelas cortas y poemas narrativos que se publicará a finales de marzo o principios de abril del presente. Esta es una gran noticia, y nos da un placer enorme poder revelarles la portada.

Tres historias nocturnas llega a pedido de muchos lectores del autor, quienes ya han disfrutado de los cuentos publicados en Historias de amores abandonados, Déjame soñar y Nuestro amor bajo la lluvia.

Sinopsis del libro

Las vidas de una pareja de enamorados se cruzan con muchas otras una noche de agosto de 2019. ¿Cómo terminarán estas vidas al cabo de pocos años?

 ¿Qué hacen los chicos del bosque cuando se enfrentan al siguiente reclutado? Denis está a punto de averiguarlo.

 El hombre hecho trizas cae en la boca del monstruo durante su luna de miel. Tratará de encontrar la manera de salir de sus entrañas; pero ¿lo logrará?

«El amor hace olvidar que el mundo muere poco a poco».

El lector no podrá menos que estremecerse al acompañar a estos personajes en su lucha por la vida. Una cadena de sucesos inauditos está ocurriendo en las páginas de este libro, que está lleno de monstruos y vidas que acaban o prevalecen. Descubre, de la pluma de Daniel Osuna, un cúmulo de sensaciones aterradoras y conmovedoras a través de estas Tres historias nocturnas.

Datos y curiosidades

Después de una larga temporada en el extenso mundo de la poesía, Daniel Osuna ha dado el salto a la narrativa breve con notable destreza para mantener en vilo al lector hasta el final de sus narraciones. Este año 2022, el talentoso poeta venezolano nos comparte una colección de tres historias breves pero contundentes que narran acontecimientos desgarradores, dramáticos, aterradores y rodeados de una neblina de suspenso.

Tres historias nocturnas es, en realidad, la antesala de una obra mucho más extensa compuesta por cuentos y novelas cortas, cuya publicación está programada para finales de marzo o principios de abril. Los lectores de Tres historias nocturnas notarán el cambio, la viveza de los sentimientos de los personajes y vivirán experiencias alucinantes al caminar de noche por las calles de una enorme ciudad colmada de luces artificiales y por un amplio bosque de fantasía, acompañando a los personajes en su lucha por la vida. Finalmente, para quienes aman la poesía de Daniel Osuna, el autor obsequia un extenso poema narrativo cuya historia impacta por el mensaje de fondo; nos referimos a «El cayente infinito», una lucha entre el Silencio y el corazón de un hombre.

La publicación de Tres historias nocturnas ha sido pautada para el 24 de enero de 2022 a través de todas las plataformas de Amazon Kindle. (Las ventas de ejemplares electrónicos servirán para saber si la edición en papel también debe hacerse disponible).

Historias que incluye el libro

  • «Vidas que se cruzan»
  • «El hombre que recluta chicos»
  • «El cayente infinito»

Ficha técnica

  • Autor: Daniel Osuna
  • Colección: Ninguna
  • Temática: Cuentos / Suspenso / Fantasía
  • Idioma: Español
  • Fecha de publicación original: 24 de enero de 2022
  • Páginas: 60 (aprox.)
  • Diseño de portada: © Jhon Simancas

Fragmento de lo que nos espera en el nuevo libro

A continuación, te presentamos un poco de lo que verás en el nuevo libro de Daniel Osuna. (Fragmento de «El hombre que recluta chicos»):

El muchacho va por el sendero del bosque una noche de septiembre en que la brisa gélida golpea con decisión las copas de los árboles, se mete entre las ramas y perfila la hierba produciendo un murmullo suave como de pequeños granos que van cayendo en multitud por la boca de un recipiente. El muchacho se llama Denis Záitsev y pertenece a una comunidad de leñadores que viven en el borde del bosque, entre este y el río Sokolov. Esa noche, vuelve a casa tras haber estado en el otro extremo buscando comida para él, sus dos hermanos y sus padres. Trae cruzado sobre el torso un bolso de cuero curtido; dentro, lleva una docena de ponchiks y una botella de zumo de moras con un ligero sabor a vodka; en la mano derecha, un hacha de mango corto; en la izquierda, enhiesta, un trozo de leño con una rosa de fuego que le sirve de lumbrera para descubrir el camino.

Su cuerpo tiene el frío metido en los huesos y el miedo le late con sorna en el corazón y en las sienes, a pesar de que ha andado por este camino muchas veces. Es natural: por estos días, las noches son más abrasivas. Denis no es miedoso, solo que de un rato para acá ha comenzado a sentir que no anda solo entre el cúmulo de troncos oscuros, pinos opulentos y ennegrecidos.

La luna es un disco de culpa que aplasta el corazón. El muchacho trasuda, más por el temor que por el esfuerzo aplicado en la caminata; lleva casi cuarenta minutos andando —quizá más, quizá menos— y sus oídos están ya embotados por el sonsonete constante de los grillos y de las ramas de los árboles que se golpean unas a otras. Sigue su curso en una línea semirrecta, guiándose por el sendero libre de hierba. Va dejando atrás árboles y árboles; el bosque no parece tener fin.

Ha tardado un poco en llegarle el olor a musgo quemado, a rescoldos encendidos…, a carne asesinada. Huele a carne asesinada y calcinada. A lo lejos, pero no muy lejos, un búho aterriza entre las ramas de un pino y entona unas notas que parecen una llamada somnolienta. Denis aprieta el paso, no corre, camina más rápido sí. Cubre el bolso con una mano mirando a todos lados; se asemeja a alguien que cree estar a punto de ser asaltado. Cree oír en su cabeza la voz de su padre, que dice: «Date prisa, por Lenin, que tengo hambre. Date prisa, que ya sabes cómo me pongo cuando es hora de comer y no hay nada sobre la mesa».

Pasan otros instantes y otros árboles hasta que adivina que sus sospechas son verdad: a la vera del sendero, entre dos troncos grandes, aparece una figura en reposo, estática, parece una muchacha flaca sin rostro; se muestra en una postura extraña sobre el manto de tierra, raíces y hojas secas caídas. Está acuclillada y lleva entre sus manos la cabeza de un tigre mortalmente enfurecido. Sus cabellos largos y femeninos evidencian maltrato y descuido; tiene una expresión odiosa e imperturbable en el rostro, como si hubiera quedado petrificada en un arranque de cólera y enfermedad, como si alguien le hubiera alborotado el cabello y hubiera abusado de ella hasta despojarle de cualquier grato sentimiento. En realidad, ni siquiera parece humana, ni siquiera parece estar… viva.

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