Reseña | Damas pintadas, de B. J. Castillo

Hoy he terminado de leer un nuevo libro, que no quería dejar de reseñar de inmediato para compartir impresiones contigo, Querido Lector. No es un libro que haya leído por primera vez; es más bien una relectura más atenta y más crítica. Hablo de Damas pintadas de mi amigo el escritor B. J. Castillo. Esta es su última novela hasta el momento y uno de sus trabajos más cortos. Una novela ligera, de fácil lectura, que puede írsete de las manos en menos de dos horas, cuando mucho.

Hablemos de lo que este libro intenta contarnos y de lo que pienso de él.

BREVE SINOPSIS

Al principio de la historia, conocemos a Yves y a su marido, Henrie, un excelente hombre que le dará a Yves todo lo que puede merecer una mujer tras años y años de maltrato familiar y privaciones injustas. Más tarde entrarán en la novela otros tantos personajes que tendrán una relación cercana con Yves y, para bien o para mal, le cambiarán la vida.

Puesto que es una narración corta de apenas unas quince mil palabras, no es bueno que diga mucho más de lo que se contará en el libro. Quizá lo que opinaré en los siguientes apartados contenga un poco de espóiler —pido disculpas desde ya—, pero es justo que ahonde en materia para que pueda decirte qué me pareció el libro.

TEMAS ABARCADOS

Esta breve narración profundizará en la desesperación de una mujer que es tratada injustamente por la vida y que, por consiguiente, sufre de varios problemas mentales y emocionales. Uno de estos problemas, a mi juicio, es el de decidir engañar a su maravilloso esposo con la mujer de su vecino. Sí, es una novela con temática lésbica, por lo que gran parte de la historia se orientará a la descripción del romance de Yves con varias conocidas suyas —tres, para ser exactos—.

En algunas partes he leído que el autor considera este libro «de corte feminista». (Sí, el libro tiene un enfoque feminista pues habla más que nada de mujeres. Los hombres, aquí, no destacan). Me puse a investigar un poco sobre el feminismo y encontré que, según Wikipedia, este movimiento sociopolítico pretende subsanar los problemas de desigualdad entre hombres y mujeres. En otras palabras, los feministas luchan para que a las mujeres se les den los mismos derechos y las mismas oportunidades que, a su parecer, solo están reservados para los hombres. Algunos han llegado a cruzar la frontera de lo que es razonable y se han convertido en verdaderos fanáticos, llegando incluso a pedir que se aprueben cosas como el llamado «lenguaje inclusivo». También existen las conocidas «feminazis» —término despectivo, dice la RAE, que designa a las feministas radicalizadas—. Bueno, hay un montón de información sobre este tema en la internet y la verdad es que yo no tengo tiempo ni ganas de ahondar en detalles.

Lo cierto es que, a la luz de las evidencias, esta novela no tiene nada de feminista, pues solo narra las peripecias de una mujer maltratada. Una mujer que, por cierto, nunca es definida sexualmente: no sabemos si es heterosexual, bisexual, pansexual u homosexual. Deducimos que es bisexual pues solo se nos dice que tiene relaciones con su marido y con otra mujer. Luego parece que se hace lesbiana y lleva una vida en soledad la mayor parte del tiempo.

Creo que la novela es buena describiendo el dolor de una mujer que tiene que vivir condenada a estar sola, una mujer que la mayor parte de su juventud vivió perdida y fue maltratada por su padre. Esa parte está muy bien.

OPINIÓN PERSONAL

Una novela con potencial, como esta, debía ser de todo menos una historia corta. Me habría gustado mucho más entender por qué Yves, a pesar de haber tenido una vida familiar feliz y llena de armonía, decidió echar todo por la borda y convertirse en una adúltera. Cierto es que a algunas personas las domina el deseo sexual y son capaces de darlo todo por un rato de placer prohibido, pero creo que esa parte de la psicología de la protagonista no fue explotada lo suficiente.

La novela se divide en tres partes. La primera fue muy buena, sobre todo en esa escena en que ocurre algo de acción, pero en las dos siguientes no es que cuenten algo que me mantuviera enganchado. No es una cuestión de mala escritura —eso está de rechupete—, sino más bien de construcción. Me parece que si el autor hubiera decidido irse por el tema de la violencia contra la mujer le habría ido mucho mejor y, con suerte, habría convertido esta pequeña pieza en algo digno de ser catalogado como «feminista».

El asunto del feminismo (como me ocurre con todo otro movimiento ideológico y sociopolítico) no es de mi interés. Yo solo busco una buena historia; este libro contó una historia con excelentes frases, pero no sentí que condujera a un asunto enredado o peliagudo. Sí, peliagudo es la palabra.

Sin embargo, no es una mala pasada. Entretiene y es breve. Quizá Castillo quiera, más adelante, hacerla parte de una antología de relatos. Como novela independiente me parece que no tiene mucha pirotecnia. Es demasiado ligera y se desvía un poco hacia lo sexual. Compartí la historia con otro de mis amigos y opinó algo parecido a mí: «Es buena —me dijo—. Me gustó la escena de la acción, pero no la considero una historia feminista, sino de corte lésbico».

De los diálogos puedo decir que fluyen, suenan naturales y no decepcionan.

El narrador es en tercera persona y, casi siempre, nos estará contando la historia desde el punto de vista de la protagonista, Yves Hemmings-Tuson.

QUÉ LA HACE SER LO QUE ES

La brevedad la hace ser una novela ligera y de fácil lectura. Hay una buena cantidad de datos interesantes que el autor se ha preocupado por conservar y compartir a través de este relato. Se relacionó muy bien con el escenario, la cultura estadounidense y otros detalles interesantes.

Las escenas picantes, aunque son breves, son suficientes para que la novela roce el género erótico/lésbico. Si B. J. hubiera decidido omitir ciertos momentos íntimos y ampliar otros más conceptuales, seguro le habría ido mejor tratando de convertirla en algo feminista. Bueno, la inspiración no siempre va hacia donde uno cree. A veces uno tiene una idea y resulta escribiendo algo distinto. Es como si uno estuviese a merced de la historia y no al revés. Para ser sincero, así es la mayoría de veces.

Para los que se lo estén preguntando: no, no es una historia vulgar o sexual. No es pornográfica. Es la vida de una mujer común y corriente de América del Norte, una mujer que en su juventud sufrió rechazo, burla y mucho más. Esa misma mujer tuvo la oportunidad de ser feliz con un hombre bueno que el tiempo le arrebató más tarde. Tuvo que salir sola del atolladero mientras luchaba con su situación.

No sé si la sexualidad es en Yves un problema. Creo que tiene ciertos problemas de identidad y suele sentirse demasiado atraída a las personas por causa del deseo sexual. Hay cosas de su mentalidad que no terminan de quedarme claras pues, como dije antes, el autor no ahondó lo suficiente en su psique.

ESCRIBÍ EL PRÓLOGO DEL LIBRO

Participé en esta novelita escribiendo algunas palabras elogiosas hacia el trabajo literario de mi amigo B. J. Castillo. (Yo no lo llamo B. J. en mi relación amistosa con él, pero no sé si él intenta ocultar su nombre bajo esas iniciales). Lo cierto es que él es un escritor dedicado e imparable. Termina un proyecto y de una empieza con otro. No hay forma de hacerle desistir y eso es excelente.

Deseo que otros de sus libros profundicen más en la personalidad de sus personajes, que los desarrolle más como seres coherentes, pensantes y capaces de tomar decisiones con algo más de criterio. Sé que lo hará. Es joven y tiene un futuro por delante. Si adquieres esta o cualquier obra escrita por él, no creo que te decepcione, a menos que no le halles el gusto porque tus preferencias así lo determinen.

CALIFICACIÓN

Las novelitas cortas son buenas. He disfrutado muchísimo con ellas, aunque su componente principal no siempre es el desarrollo amplio de un personaje, sino el contar una buena historia en pocas páginas. Otras novelas cortas como El coronel no tiene quien le escriba y Aura han tenido un éxito tremendo y se han convertido en clásicos de la literatura.

Deseo lo mismo no solo para Damas pintadas, sino para todo libro que B. J. Castillo escriba y para todo libro que sea publicado con una historia inolvidable que contar.

Mi calificación para esta obra es de 1,9/5 estrellas. Buena redacción, buen inicio, pero un desarrollo un tanto trivial y un final un poco accidentado. Empero, una historia interesante que habla fuerte de las desventuras de una persona sufrida.

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