Reseña | «El bazar de los malos sueños», de Stephen King

Durante los pasados dos meses, con ciertas interrupciones por mis proyectos de escritura poética —que me obligaron a abarcar lecturas más cercanas a lo que estaba escribiendo—, estuve disfrutando de El bazar de los malos sueños, de este gran escritor que muchos amamos por su trabajo: Stephen King. Y me alegra decir que lo he disfrutado de «pe» a «pa», como se suele decir incluso dentro del libro. Lo ubicaría después de El umbral de la noche, su primera antología de cuentos, ya que no he leído las otras.

Para muchos lectores de King, sus relatos cortos son mejores que sus novelas; piensan que su ritmo narrativo y sus finales son, con mucho, mejores en las historias breves. Yo no pienso que sea así, pues he disfrutado de excelentes novelas largas, novelas que, si tuvieran unas dos mil o tres mil páginas, me las leería con el mismo gusto. (A propósito, me cuesta sentir empatía por esa gente que se dice lectora, pero ven un libro de 600 páginas y piensan que deben «prepararse psicológica y emocionalmente» para abarcarlas. ¡Hombre, que a un lector que se dice lector le da igual si son hasta 5000 páginas!, se las devora igual: palabra por palabra).

De El bazar de los malos sueños tengo dos ediciones (preciosas): una de Debolsillo y una de Plaza & Janés con tapas blandas. (Como soy medio rebelde, en vez de leer y subrayar la edición económica de bolsillo, me fui a por la de Plaza & Janés. Así soy yo). Por otro lado, el libro es medianamente extenso, tiene 608 páginas y trae 20 relatos, unos cuantos de ellos bastante extensos, casi convertidos en novelas cortas.

A continuación, voy a hablarte un poquito de cada relato y de cómo cada uno individualmente explota un aspecto de nuestros miedos, que es lo que hace a esta antología tan merecedora del título que lleva. Al final, me referiré a la edición del libro, ¿vale? Espero que este artículo te agrade y que te anime a echarle un ojo al Bazar.

Área 81

La forma en que King organizó este relato largo es magnífica. Cada capítulo o apartado lleva el nombre del personaje a través del cual nos contará la historia y del vehículo que usa para transportarse. Usará siempre un narrador en tercera persona, pero nos narrará lo que ve cada personaje individualmente, a saber, el coche —una ranchera— misterioso que yace aparcado en un área de servicio abandonada.

Siento que este relato, de alguna manera, se relaciona con la saga de La Torre Oscura, sobre todo porque en él encontramos varias veces el número 19: «Vivimos en el número diecinueve Fresh Winds Way, Falmouth, Maine, cero cuatro uno cero cinco [04105]». Si sumamos 4 + 5 y colocamos el 1 al principio, también obtenemos un «19». Además, el Ford Expedition donde van Rachel y Blakie tiene la matrícula 3772 (3 + 7 + 7 + 2 = 19). Sabemos que en el Kingverso el número 19 se asocia, según sé, con el peligro, de manera que puede ser solo una señal de peligro o de que la ranchera misteriosa tiene alguna relación con el mundo de la Torre, tal como Buick 8.

Bien, este relato me fascinó, y fue gracias a él que seguí leyendo el libro, que, dicho sea de paso, me estuvo llamando desde que lo compré.

Relación con otras obras de King: Hay una referencia a la película de Christine. Está en el último párrafo de la página 62.

Premium Harmony

El matrimonio que ese día caluroso va de camino al Walmart ni se imagina lo que sucederá. Este relato me recordó lo estúpida y frágil que es nuestra relativa estabilidad en el mundo, y que las desgracias suelen venir acompañadas. El tono que maneja King en esta narración es muy elocuente y cautivador. Disfrutarás mucho de esta breve historia (13 páginas).

Relación con otras obras de King: Los Lectores Constantes de seguro disfrutaron más de «Premium Harmony» tras enterarse de que los acontecimientos narrados en él ocurren en la ciudad ficticia de Castle Rock, donde se desarrollan otros trabajos narrativos de King, como Cujo y Elevación.

Batman y Robin tienen un altercado

El título es curioso, la verdad. Pero la historia es conmovedora de todas todas. Según King, es una composición de dos circunstancias que él mismo presenció en momentos diferentes de su vida. La primera: Sanderson visita a su padre en el asilo y lo lleva a comer un domingo. Su padre sufre de alzhéimer y tiene una tendencia a la cleptomanía. La segunda circunstancia: un altercado en carretera, como bien indica el título. Ahí se unirá todo. ¡Disfrútalo!

Quizá lo más conmovedor de este cuento sea el amor padre-hijo que vemos a través de sus páginas, un amor que puede seguir existiendo pese a las enfermedades y la vejez. (16 páginas).

La duna

El final de esta historia es tan deslumbrante que no podrás menos que aplaudir el ingenio de King para dar una vuelta de tuerca a la trama. A través de un narrador omnisciente, nos enteraremos de que el anciano juez Harvey acostumbra a visitar una duna cercana a Florida. ¿Qué lo lleva a seguir visitándola pese a que cada vez le cuesta más montar el kayak y remar hasta la duna? ¿Y por qué ha estado apresurándose últimamente a dejar en orden su testamento?

No es por nada, pero a mí esta breve narración me dejó con ganas de más, que es el efecto que dejan las buenas narraciones cortas. (16 páginas).

Niño malo

El «niño malo» es ese misterioso monstruito que te hace la vida imposible hasta que acaba contigo. No quisiera jamás toparme con uno, ¡y vaya que los hay!…, aunque no de esa forma tan fantástica.

Aunque esta historia tiene fundamentalmente un narrador en tercera persona, King hace cambios magistrales para que los antecedentes nos los cuente el propio George Peter Hallas, quien en realidad se los está refiriendo a su abogado, el señor Bradley McGregor. (44 páginas)

Relación con otras obras de King: Aunque esta historia no tiene referencias a otras de King —no que yo haya encontrado—, su estilo se me hizo semejante a «El coco», relato de El umbral de la noche. Dime en los comentarios si compartes mi opinión.

Una muerte

Oh, vaya. Este relato me dejó sin palabras. Me hizo pensar en muchas cosas que, por cuestiones de espóiler, no puedo referir acá. Sin embargo, diré que nuestra sociedad presencia muchas veces el maltrato a los niños. Este cuento va de eso y de muchas cosas más. Es tan breve pero tan impactante que es difícil hablar de él y no destriparlo.

El ambiente: el oeste americano en años muy remotos. Me encantaría saber si conoces más novelas que se desarrollen en estos escenarios: he descubierto que me encantan. (17 páginas).

La iglesia de huesos

No todo puede ser perfecto, ¿verdad? He aquí un valle. «La iglesia de huesos» es un poema narrativo muy al estilo de King. Creo que fue en «Historias fantásticas» donde King intentó por primera vez compartir poesía con sus lectores, y yo no soy quién para decirlo, pero me parece que no le va tan bien con este género literario. Sin embargo, me desveló la belleza de narrar una historia simpática a través de un poema. Claro, para hacerlo bien, me fiaré de otros que lo hayan intentado con mejor éxito porque, dicha sea la verdad, King no destacó aquí. (8 páginas).

La moral

Publicado con anterioridad en el breve librito Blockade Billy, junto con el relato homónimo, este cuento nos habla de los fetiches que puede tener la gente en apariencia religiosa, un asunto que en profundidad se torna ciertamente misterioso. Al leerlo nos podemos preguntar cosas como «¿qué es el pecado?, ¿lo cometen solo quienes creen en él? y ¿qué de cierto es que tras muchos años de santidad el pecado pueda resultar delicioso?». Desde mi punto de vista, la moral puede perderse muy pronto y el pecado puede traer consecuencias muy lamentables. ¡Cuidado! Este relato tiene dientes. (34 páginas).

Más allá

«Más allá» es, desde mi punto de vista, una sátira a las creencias religiosas sobre la vida después de la muerte. King desarrolla este tema de una forma visceral y cruda, realista y muy lúcida, que nos hace pensar en lo cruel que pueden resultar los dogmas que hablan sobre la reencarnación, la inmortalidad del alma, la separación entre cuerpo y espíritu, etc.

Bill Andrews muere, pero tiene dos opciones. ¿Cuál escogerá? (14 páginas).

Ur

Confieso que este relato no me sedujo por su título. Comencé a leerlo porque era parte del libro y de alguna forma tenía que pasar al cuento siguiente. SIN EMBARGO, «Ur» terminó enseñándome la importancia de no prejuzgar ninguna obra de King. Terminé amando esta historia y sus referencias a La Torre Oscura.

Wesley Smith compra un Kindle Reader —Lector Kindle, que es una tabletita que Amazon creó para leer libros de su tienda virtual—. Pero no lo compra por moda, por ahorrarse un dinero en libros o porque su mejor amigo se lo haya recomendado. Lo compra por despecho. Original, ¿no? Y espera a que leas las siguientes páginas. Francamente, creo que te encantará.

Este relato largo, o novela corta, es de ese tipo de historias donde cada detalle tiene su razón de ser y tiene una incidencia directa en la trama y en el desenlace. Magnífico. De mis favoritos del Bazar.

(Creo que es novela corta, porque tiene 70 páginas).

Relación con otras obras de King: Como he dicho, hay referencias a La Torre Oscura, pero no creo que sea esencial leer este cuento al abarcar la saga. Si acaso, podrías leerlo al final de la saga, como un plus.

Herman Wouk todavía vive

Dos historias que se cruzan. Eso es «Herman Wouk todavía vive». Por un lado, un par de amigas gordas —Brenda y Jasmine—, que viajan en un monovolumen con sus hijos, irán de viaje a Mars Hill, pero se cruzarán trágicamente con Phil Henreid y Pauline Enslin, los poetas que protagonizan la otra cara de la historia. Estos dos últimos personajes, sostendrán una interesante conversación sobre un autor americano —ya fallecido— llamado Herman Wouk, quien todavía vivía cuando se publicó El bazar de los malos sueños. Además, leerán poesías compuestas por ellos y seguirán conversando sobre Dios y la forma en que se debe de comunicar con los seres humanos. (22 páginas).

Relación con otras obras de King: No hay referencias a otras obras de King, pero encontramos otro «19» en la primera línea del relato.

No anda fina

Era una deuda del autor con sus Lectores Constantes de habla hispana y otros idiomas. Resulta que este relato se había añadido a la edición de bolsillo en inglés de Todo oscuro, sin estrellas, así que los hablantes en español nos quedamos solo con las cuatro novelas cortas que traía este libro originalmente. Sin embargo, «No anda fina» se incorporó a El bazar de los malos sueños y ahora hemos podido disfrutar de esta historia tan aversiva.

¿Quién «no anda fina»? La esposa Franklin, Ellen. Ha estado malita últimamente, pero ya va mejorando. (19 páginas).

Billy Bloqueo

He leído y visto reseñas que casi no refieren nada bueno a favor de Billy Bloqueo, y no es que quiera hacerme el sumiso ante todo lo que King publica —ni más faltaría—, pero Billy Bloqueo tiene cosillas buenas, sobre todo hacia las últimas páginas. Quizá no lo disfruté tanto como hubiera querido por el asunto del béisbol, que se vuelve extenso para un inexperto en el tema como yo, pero tampoco está tan mal que King quisiese contarnos una historia usando un escenario poco conocido para la mayoría. Es, digamos, un reto personal que cumplió a cabalidad; supongo que no es nada fácil narrar literariamente un partido deportivo. Puntos para King por ello.

Esta historia tiene un narrador testigo. Es George «Granny» Grantham, en un asilo, quien le narra esta historia al escritor Stephen King. Al parecer, King lo visita para preguntarle por un tal «Billy Bloqueo», un chico que jugó por algún tiempo en los Titans (o los Titanes) con cierto éxito. Llegó a ser conocido como «Billy Bloqueo» por su capacidad en el juego, aunque después comienzan a surgir problemas con su identidad y su… pasado.

Leí que The Washington Post hizo ciertos elogios a la obra, pero la mayoría de sus lectores la rechazan…, y King lo sabe, pues en la introducción del cuento él mismo dice, con cierto tono de justificación: «Sí, va de béisbol, pero démosle una oportunidad, ¿vale? No hace falta ser marinero para que a uno le gusten las novelas de Patrick O’Brian…».

Yo le di esa oportunidad y no quedé del todo arrepentido. Lo que me parece que no funcionó, según creo, fue la voz del narrador. Suena demasiado americana e informal, por lo que alguien que no sabe mucho de béisbol fácilmente se distrae y siente mucho peso en las palabras y en las descripciones. Me imagino que, si King hubiese optado por un narrador en tercera persona y hubiese metido una subtrama criminalística o romántica, el cuento se habría salvado de las malas lenguas. En fin… Gajes del oficio. (46 páginas).

Relación con otras obras de King: Por cierto, en este cuento también aparece un «19». Lo lleva Billy en su uniforme.

Pimpollo

La homosexualidad no es el tema principal de esta novela. Ni el sida. Ni las fantasías eróticas. El tema principal aquí es la resignación cuando llega la época más cercana a la muerte. Este cuento es magnífico, me parece, porque resalta el peligro del encaprichamiento… Quizá tenga que ver con la muerte.

Lo que no me quedó del todo claro, y sobre ello puedo conjeturar bastante, es si el reloj tiene algo que ver. Déjame tus comentarios. (20 páginas).

Tommy

Pobrecito. Otro poema que no destacó. Otro valle en la colección. Aunque tiene la decencia de no extenderse demasiado. Me parece que pertenece a una época hippie en que a este grupo le daba igual todo —quizá aún sigan manteniendo esa misma actitud—. Eso le restó más lustre aún a la historia, para mí. No goza de todo mi elogio. (5 páginas).

El diosecillo verde del sufrimiento

El bazar de los malos sueños tiene excelentes cuentos, como he dicho antes, pero ninguno tan gráfico y tan estremecedor como este. Incluso, lo ubiqué sobre «Niño malo», muy por encima de «Niño malo».

«El diosecillo verde del sufrimiento» nos expone un escenario único: la habitación donde un multimillonario, el sexto hombre más rico del mundo, se «recupera» de un desastre aéreo que lo ha dejado con secuelas durante mucho tiempo. Durante mucho tiempo, sobre todo, porque este hombre es incapaz de aceptar que para recuperarse debe sentir mucho dolor. Y es por esa incapacidad que ha decidido buscar «asistencia espiritual» en un pastor que intentará convencerlo de que no está enfermo, sino…

La historia la presenciamos a través del punto de vista de Katherine MacDonald, la principal enfermera encargada de cuidar al multimillonario, Andrew Newsome. (30 páginas).

Ese autobús es otro mundo

¿A qué mundo se referirá Stephen King? ¿Y quién es el hombre de negro que ve en el interior del autobús? Son preguntas que me quedaron pendientes sobre este cuento.

James Wilson es un joven empresario que va a Manhattan, en la ciudad de Nueva York, para una presentación y una propuesta de negocios. Durante todo el viaje verá lo ciertas que son las palabras de su madre: «Cuando las cosas empiezan a torcerse, siguen torciéndose hasta que hay lágrimas». No podría estar yo más de acuerdo con esa afirmación. A veces la vida es sorprendente, en sentidos muy diversos. (10 páginas).

Necros

Para quienes leímos Mientras escribo, se nos hace evidente que King nos refiere en este cuento algunos recuerdos de su juventud, cuando trabajaba para ciertos periódicos escolares y ciertos boletines informativos. El ambiente del cuento es justamente periodístico, y será Michael «Mike» Anderson quien nos contará lo que le pasó cuando escribía necrológicas para un periodicucho burlista llamado Neon Circus. Nos hará reflexionar sobre el poder de nuestras palabras en la vida de otras personas y en que todo poder corrompe al hombre que lo posee.

‘Es tan adictivo como la heroína’. (47 páginas).

Fuegos artificiales en estado de ebriedad

La envidia y el espíritu de competición. Esas dos cosas pueden llevarnos a senderos muy tortuosos en la vida, y vaya que hay gente que anda por ellos todos los días. En este cuento, Alden McCausland les cuenta a dos agentes de policía cómo sucedieron las cosas ese 4 de julio de 2015, pero para ello narra antecedentes, desde que él y su madre se hicieron ricos gracias a la lotería hasta que todo empezó a torcerse —tal como en «Ese autobús es otro mundo»— a partir del 4 de julio de 2012. La lucha entre estos dos «borrachinis» y los «italianinis» (apelativo despectivo que se les adjudica a los Massimo por ser italianos) de la mansión de enfrente. Tienes que descubrir el resto, pero de antemano te digo que te hará reflexionar sobre el espíritu de competición, que aunado a la envidia puede ser desastroso.

¡Cuídate de Sendero Resplandeciente! (36 páginas).

Relación con otras obras de King: Quizá sea un detalle superfluo, pero hay un «19» en el cuento: «En la Estatal 119». También se menciona el pueblo de La cúpula, Chester’s Mill.

Trueno en verano

King tuvo razón en su introducción cuando dijo: «¿Qué mejor manera de acabar una recopilación de cuentos que un relato sobre el fin del mundo?». «Trueno en verano» es una pasada emocional muy fuerte, demasiado gráfica y nostálgica. Ser de los últimos hombres sobre la tierra debe ser terrible, sobre todo si a tu paso vas quedándote cada vez más solo. Es un cuento para llorar y estremecerse. (18 páginas).

Ahora ubicaré los cuentos en mi orden de calificación. Tú también puedes aportar tus comentarios con tu orden personal.

Top de relatos de El bazar de los malos sueños

(En total, 4,37 estrellas por cuento, en promedio; más 0,23 estrellas por las introducciones en cada cuento. Las introducciones fueron geniales).

Entre paréntesis encontrarás mi calificación para cada relato.

  1. Área 81 (5)
  2. El diosecillo verde del sufrimiento (5)
  3. Ur (5)
  4. La duna (5)
  5. Una muerte (4,8)
  6. No anda fina (4,7)
  7. Niño malo (4,7)
  8. Necros (4,6)
  9. Trueno en verano (4,6)
  10. Pimpollo (4,6)
  11. La moral (4,3)
  12. Premium Harmony (4)
  13. Fuegos artificiales en estado de ebriedad (4)
  14. Ese autobús es otro mundo (4)
  15. Batman y Robin tienen un altercado (3,9)
  16. Más allá (3,7)
  17. Herman Wouk todavía vive (3,6)
  18. La iglesia de huesos (2,5)
  19. Billy Bloqueo (2,5)
  20. Tommy (1,5)

Opiniones sobre el libro en conjunto (puede haber espóiler)

Bien, aquí me expresaré sobre el libro en conjunto. Con esta colección, Stephen King logra conformar una hermosa amalgama de sensaciones y sentimientos. Cada cuento te hace sentir de distinta forma, te transporta a la vida de personas diversas con antecedentes tan variados que impresiona. Desde el principio comprendes que estás ante un libro extraño, lleno de fantasía y mucho misterio. Comienzas con el miedo a los monstruos que aparentan ser cosas o aparatos normales («Área 81», «Ese autobús es otro mundo» y «Ur»), sigues y descubres lugares que anticipan desastres («La duna» y «La iglesia de huesos») y monstruitos maléficos que hacen daño («Niño malo» y «El diosecillo verde del sufrimiento»), reflexionas sobre las apariencias de las personas de tu entorno («Una muerte», «Billy Bloqueo», «La moral» y «No anda fina»), sobre las decisiones que tomamos todos los días («Necros» y «Fuegos artificiales en estado de ebriedad») y sobre la soledad, la muerte, la miseria y el amor («Pimpollo», «Premium Harmony», «Batman y Robin tienen un altercado», «Trueno en verano», «Más allá», «Tommy» y «Herman Wouk todavía vive»). Si quieres pensar en todo ello, El bazar de los malos sueños es justo el libro que necesitas.

Respecto de la edición de Penguin Random House… Sé que no voy a cambiar a la editorial con mis opiniones rebuscadas, así que simplemente me expresaré contigo, sin ánimos de criticar el trabajo de Carlos Milla Soler (el traductor) y de todo el equipo que estuvo detrás de esta edición del Bazar.

Hay muchos errores en cuanto a ortografía, más que nada. Es algo inevitable, lo sé, pero debieron darse el tiempo de producir una edición corregida, sobre todo a la hora de reimprimirlo y lanzar la edición de bolsillo. Un par de errorcillos son: 1) «Tueno de verano»: dice así en la página 15, cuando el cuento en realidad se titula «Tueno en verano»; y 2) hay mucha presencia de cursivas. Leí la reseña de Javier Úbeda Ibáñez mucho antes de leer El bazar, pero ahora, después de haberlo leído, comprendo su crítica al editor o corrector que abusó de las cursivas. Fácilmente pudo haber empleado las comillas, por ejemplo, para encerrar pensamientos. Eso habría evitado que el lector se confundiera en ocasiones, sobre todo cuando en un párrafo se transcribe un pensamiento del personaje y, luego, se menciona el título de algún libro; uno podría pensar que el personaje también pensó en ese título. Por lo demás, todo bien, te lo aseguro. El libro es excelente. Tiene una bonita letra —en la edición de Plaza & Janés es muy cómoda de leer—, y unos márgenes amplios para que hagas anotaciones. Si tienes una edición en tapas duras o en pasta blanda o en Debolsillo, no importa. Disfrútala. Subráyala. Márcala. Es tu libro, y nadie tiene que decirte qué debes hacer con él.

Lo que no me gustó

No hubo algo que no me gustara. El libro, en realidad, es una pasada, como dicen los españoles. Mola, mola cada relato en él. Mi edición parece un libro de texto estudiantil: todo subrayado, lleno de anotaciones y marcas. Espero que otras colecciones de cuentos y relatos de King —y de otros autores— me impresionen tanto o más que este.

Debido a todo ello, la calificación final del libro es 4,6 estrellas. Amé las introducciones, amé la edición, amé los relatos… No tengo nada más por decir. Salvo que comentes aquí abajo y me hagas saber lo que piensan.

Nos veremos la próxima.

6 comentarios en “Reseña | «El bazar de los malos sueños», de Stephen King”

  1. Albert Salmerón

    Hola, he leído la reseña que haz publicado sobre tú última lectura, espeficicamente del libro “El bazar de los sueños”, de King. Me pareció interesante el anàlisis y comentarios que haces de cada una de sus narraciones cortas, de igual manera me gustó la valoración que haces de cada oada narración sin caer en la fea costumbre de muchos de “destripar” las lecturas, sino màs bien inivitando a leerlos. Buen trabajo el que te haz tomado al refrescar tus lecturas previas, para poder indicarnos la conexión de cada narración con otros libros escritos por el autor. Para quienes no somos asiduos adeptos de King, y hemos leído apenas un par de sus obras, resulta en una invitación a leerlo, incluyendo la obra que comentàs y los demàs libros a los que haces referencia y en general a acercarse a toda su obra.

  2. Luís Gabriel Guevara

    Leer esta reseña me provocó una peligrosa ansiedad por leer el libro. He mantenido prioridades en cuanto a las nuevas historias de King, sin embargo poder tener esta especie de guía me ha convencido de leer “El bazar de los malos dueños”.

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